MI TRABAJO - OSTEOPATÍA CONSCIENTE

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La OSTEOPATÍA concibe el cuerpo humano de manera holística o global, como un todo más allá de las partes y estructuras que lo componen. Considera que los sistemas del cuerpo se interconectan y relacionan entre sí, afectándose unos a otros.

 

OSTEOPATÍA CONSCIENTE nace de la  necesidad de dar un paso más: empezar a concebir al ser humano en su totalidad, desde una globalidad que va más allá del cuerpo físico, conectando este cuerpo con otros planos que puedan estar involucrados en la lesión o dolencia, como pueden ser los planos emocionales, mentales, energéticos, espirituales o cualesquiera otros que se puedan mostrar a lo largo de la sesión osteopática.

 

Como osteópata, trabajo exclusivamente con mis manos: la gente que viene a verme se pone literalmente en mis manos.

 

El ser tocado es algo muy íntimo y personal, por ello considero que el acercamiento al cuerpo de la persona es un acto sagrado que ha de hacerse con sumo respeto y en un estado de presencia plena.

 

A la misma vez considero que tocar es un privilegio: cada vez que una persona se pone en mis manos está confiando en mí, me confía su cuerpo y todo lo que en él se esconde y eso, es un regalo.

 

Tocar es un arte y según el nivel de conciencia con el que se toque un cuerpo, éste reaccionará de una manera u otra; con un tacto sutil, respetuoso y consciente se puede llegar a tocar la esencia misma de la persona y entrar en comunión con ella.

 

Tocar a este nivel se convierte en Escuchar: las manos son capaces de escuchar la tensión de los tejidos, la emoción que éstos esconden y cualesquiera otros secretos que el cuerpo de la persona en camilla esté dispuesto a desvelar.

 

La Escucha es sentir con las manos lo que necesita la persona que viene pidiendo ayuda. Una Escucha profunda nos permitirá llegar al origen de la lesión o dolencia y a todos los planos o capas que la conforman.

 

Considero la Escucha como un arte en constante evolución: son las personas que pasan por la consulta las que me permiten ir accediendo a registros nuevos que amplían cada día más y más mi capacidad de escuchar. Se trata de un camino sin fin y eso es lo bonito de todo ello.

 

“Ser escuchado es ser sanado, ser escuchado profundamente es ser sanado profundamente y ser escuchado a nivel de nuestros cimientos más profundos, es renacer”

Mike Boxhall